La campaña 2025/26 dejó en La Pampa rendimientos históricos de 68,5 qq/ha en maíz y 32,9 qq/ha en soja. A este escenario se suman medidas del Gobierno Nacional que reducen cargas sobre el sector: las retenciones al trigo y la cebada bajaron del 7,5% al 5,5%, mientras otros cultivos tienen nuevas reducciones previstas. Además, se simplificaron trámites para transportar y comercializar granos.
El campo pampeano cerró una campaña con resultados históricos. Según relevamientos de la Bolsa de Cereales de Córdoba citados por Infocampo, La Pampa alcanzó un rendimiento promedio récord de 68,5 quintales por hectárea en maíz y 32,9 quintales en soja durante el ciclo 2025/26.
Los resultados fueron acompañados por buenas condiciones climáticas, pero también por años de inversión y decisiones productivas. El caso de Gustavo Herrero, integrante de Aapresid La Pampa, muestra una estrategia basada en rotación de cultivos, análisis de suelos, fertilización y adaptación de las fechas de siembra. En sus lotes llegó a obtener hasta 90 qq/ha de maíz y 40 qq/ha de soja de primera.
En paralelo, los productores pampeanos comenzaron la campaña con una menor carga de derechos de exportación sobre varios de esos mismos cultivos. Desde diciembre de 2025, la retención de la soja bajó del 26% al 24%; la del maíz, del 9,5% al 8,5%; y la del girasol, del 5,5% al 4,5%. Para trigo y cebada, la alícuota pasó inicialmente del 9,5% al 7,5%.
Durante 2026 se avanzó un paso más: desde junio, trigo y cebada tuvieron una nueva reducción de dos puntos porcentuales, mientras que para soja, maíz, girasol y sorgo se estableció un cronograma de bajas progresivas entre 2027 y 2028. También se habilitó el registro anticipado de operaciones futuras con las alícuotas reducidas correspondientes.
El beneficio resulta especialmente tangible para una provincia agrícola: más producción por hectárea coincide con una menor carga de retenciones sobre varios de sus principales cultivos, mejorando las condiciones bajo las cuales los productores pueden comercializar lo cosechado.
A esto se agrega una simplificación administrativa para mover la producción. Desde febrero se adecuó la Carta de Porte Electrónica, indispensable para transportar granos y derivados, después de la eliminación del antiguo RUCA y la integración de registros bajo sistemas simplificados. El cambio busca evitar inscripciones duplicadas y agilizar la operatoria de productores y comercializadores.
El establecimiento pampeano mencionado por Infocampo resume buena parte de este escenario: trabaja con trigo, camelina, maíz, soja y girasol, cultivos alcanzados por reducciones actuales o futuras de derechos de exportación. En el caso de la camelina, además, durante 2026 se llevó a 0% el derecho de exportación para el biodiésel elaborado con este y otros aceites alternativos, como parte del impulso a nuevas cadenas de biocombustibles.
De esta manera, los rindes históricos construidos por los productores pampeanos se combinan con un escenario de menores derechos de exportación y menos trámites para transportar la producción, dos cambios que impactan directamente sobre las condiciones en las que trabaja el agro provincial.






Deja un comentario