Un operario fue desvinculado de su trabajo a través de un mensaje de WhatsApp luego de acumular varios llamados de atención por su conducta dentro de la planta. Sin embargo, la Justicia consideró que el procedimiento utilizado resultó irregular y ordenó al empleador abonarle una indemnización.

El trabajador había recibido múltiples advertencias por distintas conductas que violaban las normas de la empresa. A pesar de estos antecedentes disciplinarios, el tribunal evaluó que el modo en que se concretó la desvinculación no cumplió con los requisitos legales exigidos para un despido válido.

La sentencia marca un precedente importante respecto a cómo deben tramitarse los despidos. Aunque el empleador argumentó que existían motivos suficientes para prescindir del servicio del operario, los jueces determinaron que la comunicación mediante una aplicación de mensajería no constituye un procedimiento legítimo para formalizar una desvinculación laboral.

El fallo enfatiza que, independientemente de las causas que justifiquen un despido, existen formas establecidas que deben respetarse. La notificación debe realizarse de manera formal y debe quedar constancia de la comunicación de manera apropiada.

Esta resolución se suma a otros casos similares donde la Justicia ha cuestionado la informalidad en procedimientos de desvinculación laboral. Los tribunales han venido tomando una postura firme respecto al cumplimiento de protocolos, entendiendo que los derechos laborales requieren procedimientos rigurosos y formales.

El tribunal ordenó al empleador abonar la indemnización correspondiente al trabajador, reconociendo así que, más allá de los comportamientos cuestionables que haya tenido dentro de la empresa, la forma en que fue despedido violó sus derechos laborales fundamentales.

Imagen: KATRIN BOLOVTSOVA / Pexels – Con informacion de TN

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