El Concejo de Nueva York aprobó una prohibición histórica de los tradicionales paseos en calesa por Central Park. La medida entrará en vigencia a partir de 2028 y pone fin a una práctica que caracterizó al icónico parque durante décadas.
La decisión llega tras más de veinte años de debate intenso sobre el bienestar animal y la seguridad de los visitantes. Recientemente, varios accidentes fatales involucrando a los caballos aceleraron la aprobación de esta normativa, que ha sido una demanda histórica de grupos defensores de los derechos animales.
La prohibición busca principalmente proteger a los caballos utilizados en estos servicios, que enfrentan largas jornadas de trabajo bajo condiciones climáticas variadas y en un entorno urbano de alto tránsito. Según argumentos presentados durante el debate legislativo, estos animales estarían expuestos a riesgos que comprometen su calidad de vida.
Paralelamente, la ciudad anunció que implementará un programa de asistencia para los cocheros que dependen económicamente de esta actividad. Este apoyo busca facilitar la transición laboral de quienes han construido su sustento alrededor de los paseos en carruaje.
El plazo de tres años hasta la implementación total de la prohibición permitirá que los trabajadores del sector se reorienten hacia otras oportunidades económicas. La medida representa un cambio significativo en la identidad visual de Central Park, donde los carruajes tirados por caballos fueron durante mucho tiempo una atracción turística emblemática.
La votación del Concejo refleja un cambio en las prioridades de política pública de Nueva York, priorizando el bienestar animal sin descuidar el impacto social en los trabajadores afectados por la decisión.
Imagen: Charles Parker / Pexels – Con informacion de Perfil







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