La Justicia local condenó a un hombre a diez meses de prisión condicional por abusar sexualmente de una menor con retraso madurativo. El caso expuso no solo el delito inicial, sino también un deliberado plan de encubrimiento que incluyó la alteración de videos de seguridad y presión sobre sus propios hijos para que mintieran durante el proceso judicial.

Según quedó establecido en el juicio, el acusado engañó a la nena vulnerando su situación de fragilidad. Le dijo que entrara a su casa para beber agua, aprovechando su condición para cometer el abuso. La menor, con dificultades en su desarrollo madurativo, fue víctima tanto del delito como de la manipulación posterior del imputado.

Durante la investigación y el proceso penal, emergieron evidencias de que el condenado había editado las imágenes registradas por cámaras de seguridad, presumiblemente para eliminar o distorsionar pruebas incriminatorias. Además, intentó presionar a sus propios hijos para que brindaran declaraciones falsas en su favor ante la Justicia, agravando la situación con obstrucción de la investigación.

El tribunal consideró la gravedad de los hechos: no solo el abuso en sí, sino el patrón deliberado de manipulación de evidencia y coerción de testigos. La condena a prisión condicional refleja la sentencia del tribunal, aunque fuentes judiciales indicaron que la pena no implicará encierro efectivo bajo ciertas condiciones de cumplimiento.

El caso vuelve a exponer las vulnerabilidades que enfrentan menores con discapacidades cognitivas frente a predadores que explotan específicamente su condición, así como la importancia del sistema de justicia para perseguir no solo el delito original sino también los intentos de ocultamiento.

Con informacion de Infopico

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