La Universidad Tecnológica Nacional Regional Córdoba presentó esta semana un programa experimental de formación e incorporación al mercado laboral dirigido a adolescentes que trabajan en las calles vendiendo naranjas y otros productos. La iniciativa surge en paralelo a medidas más restrictivas que impulsan tanto el gobierno provincial como la municipalidad sobre esta problemática social.

El proyecto, que ya está en fase piloto, busca ofrecer herramientas educativas y profesionales a jóvenes en condición de vulnerabilidad. Mediante talleres especializados y acompañamiento personalizado, la UTN pretende facilitar el acceso a empleos formales y dignos para estas personas. Los coordinadores del programa destacan que se trata de un enfoque diferente al punitivo, enfocado en la reinserción genuina.

Mientras tanto, funcionarios de la provincia y del municipio de Córdoba avanzan con modificaciones legislativas para regular y limitar la actividad comercial informal en espacios públicos. Estas normativas buscan ordenar la circulación en calles y avenidas principales, aunque generan debate sobre si realmente abordan las causas de fondo.

Desde la universidad sostienen que la capacitación es fundamental para romper ciclos de exclusión. El programa incluye cursos en oficios técnicos, atención al cliente y desarrollo de habilidades blandas. Además, gestiona contactos con empresas locales interesadas en contratar a graduados del plan.

Los responsables del proyecto reconocen que es un primer paso y que requiere financiamiento sostenido y políticas públicas complementarias. Esperan que la experiencia piloto genere datos concretos para expandir la iniciativa. La propuesta contrasta con el endurecimiento de penalidades, planteando que inversión en educación y oportunidades laborales podría ser más efectiva que sanciones.

Imagen: Erik Mclean / Pexels – Con informacion de La Nacion

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